Origen y evolución
Del árabe za‘farān , esta especia ha sido cultivada desde la antigua Persia y se consolidó en la gastronomía mediterránea.
Características
Aroma floral con notas terrosas. Sabor profundo y ligeramente amargo. Altamente concentrado: unas pocas hebras bastan para transformar un plato.
Beneficios
Potente antioxidante y antiinflamatorio natural. Contiene crocina y otros carotenoides compuestos bioactivos que se asocian a la mejora del estado de ánimo y reducción de la depresión leve, mejora de la salud ocular, reducción del apetito para el control de peso, alivio del síndrome premenstrual y beneficios digestivos.
Usos
Infusionar en agua tibia, caldo o leche durante 15-30 minutos para liberar su color y aroma antes de añadirlo a guisos, arroces o postres. Se recomienda tostar ligeramente las hebras o machacarlas en un mortero para maximizar su potencia. Ideal para paellas, risottos, sopas, panes, guisos mediterráneos, salsas suaves y postres delicados.
Recetas
- Paella valenciana tradicional
- Risotto milanés
- Sopa de pescado con azafrán
- Alioli suave aromatizado
- Pan aromático al azafrán
- Natillas caseras al azafrán


